miércoles, 25 de abril de 2018

Los mejores momentos se conservan en frascos pequeños

Solo bastaban unas pocas horas para que se convirtieran en segundos eternos, instantes y detalles que unían piezas como si fuese un puzzle infinito.

Contemplando la noche estrellada, entre tanta belleza y naturaleza, siendo uno mismo, en toda su totalidad y plena libertad. La paz y la armonía estaban de su lado, una energía protectora, como si de un ángel de la guarda se tratara.

Sentir que ha estado ahí siempre, aunque no lo vieses, como cual estrella fugaz.

Si se pudiesen guardan los recuerdos en pequeños frascos, sin duda alguna, ese sería uno de mis hermosos tesoros.